jueves, 17 de enero de 2013


¿Tánta cara de gilipollas nos ven? O de la Segunda Transición

Fraga, un fascista
Inauguran un busto de Fraga en el Senado, sede de la soberanía popular. Un busto a un tipo que siempre se mostró ufano por el golpe de estado de 1936, que siempre celebró al Caudillo y su genocidio, que justificó los asesinatos del franquismo desde el primer día hasta el último (porque el dictador se murió asesinando) y que firmó sentencias de muerte como Ministro de un gobierno de muerte. Asiste Belloch, alcalde de Zaragoza del PSOE. Por cierto, el que dedicó una calle al fundador del Opus Dei, Monseñor Escrivá de Balaguer, otro fascista colaboracionista de la dictadura. Siguen muriendo los abuelos democráticos en silencio. ¿Para qué celebrar su esfuerzo?
Mientras, aparecen 20 millones en Suiza a nombre del tesorero del PP, Bárcenas. El PP dice que ya no es del PP. ¿Nos verán tanta cara de gilipollas? Rajoy indulta a un conductor kamikaze (conductor asesino en verdad) que, curiosamente, es el jefe del hijo de Gallardón. Esperanza Aguirre indulta a Carromero (bueno, presiona para que pase al tercer grado) y también indulta a González, su sucesor a dedo, del enredo de un ático con vistas al basurero de la política de partido en España, que resulta que ahora es suyo, aunque nadie sabe de quién son los 770.000 euros (aunque lo sospechamos; de los mismos que van a pagar un euro por receta). Güemes puede dejar la empresa que se ha quedado con el servicio de análisis que privatizó cuando era Consejero de Sanidad porque lo importante es la comisión que haya detrás (¿O alguien cree que dejas de cobrar porque no aparezcas en el organigrama de la empresa?). Nos gustaría que las protestas arreciaran Que altos cargos de la izquierda madrileña no afirmaran que Florentino Pérez huele también a paraíso fiscal, pero se empeñan, muy al contrario, en gritar a los cuatro vientos que abuchear a Gallardón es fascista, que el rey salvó la democracia en España y se rumorea que a alguno de ellos se le cayó un lagrimón viendo el documental sobre el rey en la televisión neofranquista transmitió recientemente (con dinero, también, de los republicanos españoles). Podíamos hablar también del blanqueo de dinero de los Pujol, del robo de dinero de los amigos de Durán Lleida a los parados, del robo del Liceo de los amigos de Artur Mas. Y pensando y pensando llegamos otra vez al día aquel en el que no se presentaron Tamayo y Sáez y sobrevolaba por ahí la sombra de muchos que no querían que gobernase en Madrid el PSOE de Simancas con una Izquierda Unida en ese momento con ganas de cambiar (y enredando en contra de ese nuevo gobierno estaban también los que siempre han preferido, desde IU, pactar con el PP para conseguir posiciones de privilegio ¿O por qué creen que IU tenía el segundo puesto de mayor responsabilidad en Caja Madrid?).
Hace falta mucha entereza para procesar todo esto. Menos mal que, cuando la cosa se pone fea, viene el Príncipe Felipe a decirnos que hace falta una segunda Transición. Mientras, camino de sobrepasar los seis millones de parado. ¿Nos verán tanta cara de gilipollas?

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