jueves, 22 de septiembre de 2011

ALIVIO.

Cuatro días y cuatro noches en el bosque con la cabeza las manos y dos mantas. Los únicos seres que contactaron físicamene con mi cuerpo son diminutos y te dejan el recuerdo de sus picaduras, durante días. Es un gremio que curra de puta madre, puntuales y pertenecen al universo musical de los agudos vertiginosos. Gracias a ello puedo cada día recrearme en el significado literal de la palabra ALIVIO.

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