domingo, 2 de enero de 2011

EL SOL NO NECESITA AUTOPROCLAMARSE. (TEXTO DE CHEMA VILCHEZ).

Valdepiélagos 29 - Diciembre- 2010 Chema Vilchez

Querido amigo/a, dudaba en escribirte esta carta, pero un hecho reciente me ha animado finalmente a hacerlo y me encantaría que la leyeras.

Ayer por la noche, 28/Dic/2010, recién terminada mi sesión de Yoga, me senté durante un momento a ver uno de los poco canales de televisión que mi sentido del gusto aún me permite soportar. Se trata de CNN+ , un canal de noticias. Precisamente en ese momento transmitían los últimos minutos de programación y ante mis atónitos ojos, y como ya anunciaron otros medios, el canal dejó de emitir y se transformó en "Gran Hermano 24 horas". Sobran las palabras...

Desgraciadamente son muchas las personas que, parapetadas detrás de importantes empresas, poderes e instituciones, se empeñan en seguir aborregándonos. Estos elementos malsanos, bajo el sustento de un gran control económico, tienen la capacidad de organizarse muy bien, de forma que pueden manipularnos, creando una realidad y valores que calan en la cotidianidad. De esta forma esas ideas comienzan a formar parte de nuestra vida y, al mismo tiempo que parecen darnos una gran relevancia como individuos, reforzando el sentido del yo, en el fondo no consiguen más que aislarnos, empobrecernos y alejarnos de aquellos valores que realmente enriquecen nuestra vida en su sentido más profundo; la educación, la cultura, el autoconocimiento, la justicia social, el cuidado del medio ambiente, el arte con mayúsculas, ... y algo fundamental, la bondad como principio de relación entre todos.

Queridos amigos, este año aprendí varias cosas. Y lo de ayer, símbolo de los tiempos que corren, me anima a contarlas. Creo haberlas comprendido más de lo que nunca imaginé y por eso quiero compartirlas. Es algo que probablemente muchos ya sepáis pero no puedo evitar proclamarlo a los cuatro vientos por si alguien necesita recordarlo. Seré muy breve.

En el verano del 2010 conducía mi coche por una carretera de circunvalación a Madrid con dirección a la Ecoaldea de Valdepiélagos, inesperadamente comencé a sentirme mal, mi corazón se aceleró en extremo, el pecho me ardía, los brazos se dormían, mi espalda se doblaba, la mente se nublaba al igual que mi mirada, y ante todo esto mi afán se centraba en apartar el vehículo hacia el arcén.

Lo primero que pensé, antes de perder el conocimiento, es que me encontraba ante un infarto, así que incrédulo y estupefacto me preguntaba; como alguien joven, sano, practicante de Yoga, vegetariano y con una vida más o menos tranquila podía encontrarse en tal trance. El siguiente pensamiento fue la preocupación de crear un accidente, así que como pude, y ya con el auto en lugar seguro, acerté a encender las luces de avería. Tal era mi malestar que no podía ni agarrar el teléfono móvil y menos hablar. Todo presagiaba lo peor, así que con una rara sensación de desamparo en el borde de aquella carretera me dispuse a entregarme al insospechado momento de morir.

Entonces, me encontré con algo nuevamente inesperado, en un estado de semiconsciencia, una plática, un discurso, una lucida disertación se generó en mis pensamientos haciéndome olvidar semejante trance. Aquel "discurso" no era nada nuevo; ya lo había escuchado, leído o pensado, pero cobraba en mi mente un nuevo y profundo significado. Os relato lo que poco después, y una vez pasado aquellos momentos, pude escribir:

-Todos los seres humanos buscamos la felicidad. Algunos creen encontrarla en el ejercicio del poder, del dominio, en la obsesión por la seguridad y el control; otros identificándose (en un claro conflicto de identidad) con sus bienes, dinero, casas, coches, joyas, ropas y demás pertenencias; otros se identifican con sus conocimientos, con sus habilidades o talentos, o coleccionando amores o quizás buscando la fama, la consideración ajena, el reconocimiento del vecino, del amigo, de la familia, de los compañeros de trabajo o del resto de la humanidad... casi todo esto nos esclaviza. Lo que poseemos nos posee y al final no hay dicha posible.

-No hay un camino para la felicidad, la felicidad es el camino. Es un estado de tu mente, cultívala con grandes dosis de bondad y alegría interior. Perdona y olvida las ofensas, el rencor genera un campo de energía nefasto.

-Utiliza la inteligencia y la creatividad, fíjate como gran parte de lo bueno que te rodea y te hace la vida más cómoda ha surgido de una mente creativa. ¿Puede haber mayor revolución?

-No te permitas un segundo de mal ánimo, aunque el mundo alrededor tuyo se desmorone, permanece sereno. Que tu te sientas mal no hará que nada cambie, ni que tu seas más eficaz, ni que nadie sea más feliz.

-Vive conectado con tu esencia, que es la misma esencia latente en todas la criaturas. Siéntete en sintonía con todos los seres humanos, los animales, las plantas, con el agua, la tierra, el sol, la luna y todos los astros.

-Ofrece lo mejor de ti, si quieres ayudar al mundo piensa y actúa positivamente, sin esperar nada a cambio. Disfruta del privilegio de dar y compartir, cuanto más damos más queda en nuestro corazón. Eso es el verdadero amor, y quien sabe amar es feliz.

-Disfruta de cada momento, la vida es muy corta, si el tiempo es eterno, nuestro paso por el mundo es inimaginablemente breve.

-Mejor que dedicar tu tiempo en convencer a nadie de nada es que tus actos te avalen. El sol no necesita autoproclamarse. Respeta y no juzgues a nadie. Ni tan siquiera nosotros mismos somos capaces de actuar como quisiéramos y de aplicar correctamente tantas cosas aprendidas.

-No utilices los conflictos y limitaciones de los demás para sentirte mal, siendo humanos nunca te faltarán motivos. Pon una distancia terapéutica o ayúdales con tu ejemplo. Al igual que los niños los adultos como mejor aprendemos es por imitación.

-Ten confianza, no estamos solos, cada uno de nosotros somos una gota de agua de un inmenso océano cósmico de consciencia. Hay una inteligencia amorosa, inconmensurable, infinita e inabarcable por nuestro nivel de compresión que se manifiesta en todo lo creado. Cuando los seres humanos actuamos o sentimos desde esa esencia, situándonos más allá de nuestra rutinaria y pequeña conciencia egoica, permitimos que esa energía superior se manifieste llevando un altísimo grado de amor, conocimiento, paz y felicidad al mundo.

Bueno, esto es todo, posiblemente nada que no sepas, pero que para mi ha constituido la lección que me ofreció el 2010 y que no sólo mi mente, si no mi corazón han aprendido y que desde este mismo corazón te envío porque me hace muy feliz compartirlo contigo.

Ah!!!! De aquel trance nunca supe, después de un profundo chequeo los médicos no encontraron nada extraño ni supieron explicarlo. Tiendo a pensar que, cuando nos damos cuenta de ciertas cosas y la verdad más auténtica nos asalta, nuestro cuerpo y mente se sacuden como si de un terremoto se tratara. Espero que la próxima no me pille conduciendo, por el bien de la seguridad vial.

Con gran cariño querido amigo/a Feliz 2011, Chema Vílchez

http://www.spanishcontemporaryquartet.com/

http://www.chemavilchez.com/

http://www.myspace.com/chemavilchez

http://www.chemavilchez.com/3cultures

correo@chemavilchez.com

No hay comentarios: