domingo, 24 de octubre de 2010

Mis momentos.

- A la altura del puente de Ruda sobre el río Pisueña ese que cambió su encanto de madera por la fría seguridad del acero inoxidable, los "praus" están espectaculares de setas y hongos de todas las clases, tamaños y colores. Huele a humus.
- Con el cauce que tenía, pude acceder a esa piedra a la que se llega y te sientas en medio del río y rodeado de agua, la corriente empujaba de sur a norte. A las 16 horas estábamos alineados de Este a Oeste en este orden, la luna yo y el sol. El cielo se antojaba ambar sobre un fondo turquesa y me separaba de él un airecillo norteño bien fresquito.
- Llegué, tanteé el lugar y escogí "mi piedra" para sentarme con mi talismán de cuarzo, un tabaquito y una Pachamama en aguas generosa. Haciendo por favorecer una buena respiración que me permitiera vivir un momento intenso. Rodeado de truchas saltando, con el efecto mariposa que se produce, ondas en el agua, revoloteo de todos los insectos menos el que se ha llevado la trucha a su boca, pájaros que observan y acuden, ... ritmo, ruidos, cantos, brisas, luces...todo un intercambio de energías en busca de un EQUILIBRIO COMÚN.
- Aristas espaciales procedentes de espectros luminosos que traspasaban mis párpados, incidían en el oleaje del río y se proyectaban sobre el cuarzo el cual de vez en cuando, buscaba con mi mirada. Algo se proyectaba en el interior de ese talismán.
- El resto no me importó. El cíclo sigue su curso.

No hay comentarios: