lunes, 8 de septiembre de 2008

DISPARATES.

- Voy camino de casa con el coche, me detengo para sentir el fuerte viento y para observar la danza de los maizales en el valle. ¡ Qué bonito!, me dije pero al mismo tiempo, me dí cuenta de que ese tono y ese porte, no es el del maiz cántabro. Me dá que es un tono de naturaleza transgénica. ¡ Qué disparate!. Mientras los vacíos legales permiten que se den hechos como éste, otros luchan por la erradicación de los productos transgénicos. ¡ Que no te digan lo que tienes que comer!. Las leyes a este paso, no llegarán a tiempo de impedir estos cultivos que sin la intervención de los laboratorios, no existirían y sólo son buenos para el bolsillo del " TIRANO" y además son invansores.
- Me recuerda a esos laboratorios que primero fabrican el medicamento y después inventan la enfermedad para aglutinar a esos consumidores que quedarán seguramente, con una dependencia más ( económica o física) que no padecían...al son del tirano también.
- O como aquellos que creen que su verdad es única y es tal que debe ser propagada desde el estado, privándole de sus obligaciones a éste ( y esas sí que son sagradas),
para con sus ciudadanos. Así, te dirán hasta dónde puedes pensar y te darán un dios en quién creer y a quién temer.
- Te dirán quién es tu enemigo y dedicarás parte de tu vida en destruir a alguien que no existe, cueste lo que cueste, en el sentido más literal de la frase.
- La pesadilla es el tirano y el objetivo, un progreso sostenible. Para ello, que nadie piense por nosotros.
Bonsancá, saravá.