jueves, 11 de septiembre de 2008

- Definitivamente he desterrado la máquina de escribir y en su lugar ha quedado el teclado del ordenador.
- Sin embargo no es herramienta capaz de desterrar al lápiz. Inevitable a estas alturas, la mención del portafolios.
- Es muy típico que según a dónde vaya, me resulte más cómodo coger un taquito de folios, doblarlos en cuatro, meter dentro un lápiz y al bolsillo. Durante días, permanece en el bolsillo y cuando termino con el espacio del papel, no suele quedar nada incluso se montan unas cosas encima de otras, coloco cada apunte en su lugar de destino y los folios a reciclar.
Bonsancá, saravá.

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