sábado, 28 de julio de 2007



Querido comandante Lúpulo:

El viernes y el sábado pasado, anduve buscando por mi cerebro, pensando en mi familia, en mi gente, en la que me rodea y en lo que me rodea también. Apareciste en el camino rojo y estuviste en la ceremonia. No vas nada descaminado.

Bonsancá. Saravá.

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